Proyecto y obra para residencia de la Tercera Edad en Salamanca.

Proyecto

La Arquitectura en la medida que nos facilita un espacio que fomente las relaciones sociales y a su vez permita unas buenas condiciones de bienestar está condicionando en gran medida la salud de nuestros mayores.

Todo el programa propuesto se centraliza en un único edificio de tres plantas, cerrado al exterior y abierto al interior en torno a dos patios, planteado de forma que permita la relación próxima entre los usuarios en entornos amables y agradables, que evoquen situaciones de vecindad, de sillas en la puerta de las casas, típicas del medio rural.

El edificio se desarrolla por cuatro sistemas de espacios claramente diferenciados:
Por un lado, los nucleos de comunicación, situados en la zona central del edificio, articulándolo, constan de unas escaleras, dos ascensores y una zona de almacenes e instalaciones.

Por otro lado la zona exterior, más cerrada con el entorno, de colores blancos y terrosos integrándose con el paisaje. Un cascarón que protege el interior, una piel que está horadada por las ventanas de las habitaciones individuales, habitaciones que se aglutinan perimetralmente en torno a las dos zonas intersticiales del edificio, los patios.

Los patios, planteados con la idea de privacidad, de espacio de paz y recogimiento, que nos protegen del espacio exterior, pero sin embargo participan del día, de la noche, de la lluvia, del paso del tiempo y de la actividad diaria de los residentes. El patio proporciona a sus usuarios una ilusión de zona de dominio y protección.

Volcado a los patios, el deambulatorio perimetral se convierte en un lugar que evoca la calle del pueblo, un lugar en el que sus habitantes pueden hablar a la puerta de sus casas (sus habitaciones), que permiten una relación próxima y de vecindad, relaciones que aumentan en las zonas comunes (que funcionan como calles y plaza).

Los espacios comunes situados en cada una de las plantas se presentan como punto de intersección de los dos pasillos, como prolongaciones de éstos, llegando a ser el corazón de cada planta, su PLAZA. Con enormes ventanales orientados al sur, Cada una de las zonas comunes se vuelca a uno de los patios, creando una fuerte relación entre exterior e interior, donde se va a desarrollar la gran parte de la vida diaria de cada usuario.

En los patios, los árboles, de hoja caduca, son testigos del paso del tiempo y de las estaciones, ayudando a la orientación de los nuevos habitantes.

En la cubierta, la terraza transitable, se convierte en un lugar especial, abierto, con zonas ajardinadas, zonas de sombra, bancos, permite a los residentes disfrutar del aire fresco, del sol y de las bonitas vistas de los campos castellanos.

Su diseño para mejorar su ventilación, sus sistemas para controlar el soleamiento, sus materiales para mejorar su limpieza y salubridad, y sus instalaciones para reducir su consumo, son características que hacen que el edificio sea más eficiente.

 

Ficha

Estado: Proyecto
Año: 2019
Cliente: Privado
Jorge Serrano

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